LA IMPORTANCIA DE UNA CORRECTA HIDRATACIÓN EN EL DÍA A DÍA Y EN EL ENTRENAMIENTO

En Invictus entendemos que el rendimiento no empieza cuando entras al gimnasio, sino mucho antes. Empieza en tus hábitos diarios. Y uno de los más infravalorados —pero determinantes— es la hidratación.

Mantener un buen estado de hidratación no solo influye en tu rendimiento deportivo, sino también en tu energía, concentración, recuperación y salud general.

¿Por qué es tan importante estar bien hidratado?

El cuerpo humano está compuesto en un 60–70% por agua. Cada proceso fisiológico depende de ella:
• Transporte de nutrientes
• Regulación de la temperatura corporal
• Función muscular
• Lubricación articular
• Eliminación de toxinas

Una deshidratación de apenas un 2% del peso corporal puede reducir el rendimiento físico y cognitivo de forma significativa.

Hidratación en el día a día: la base del rendimiento

Muchas personas solo beben agua cuando sienten sed. Error.

La sensación de sed aparece cuando ya existe cierto grado de deshidratación. Por eso, la hidratación debe ser constante y distribuida durante el día.

Beneficios de una buena hidratación diaria:
• Mayor nivel de energía
• Mejor digestión
• Menos fatiga
• Mejor concentración
• Menor riesgo de dolores de cabeza

En Invictus recomendamos establecer una rutina de consumo de agua, no dejarlo al azar.

Hidratación durante el entrenamiento

Cuando entrenas, pierdes líquidos y electrolitos a través del sudor. Si no los repones correctamente:
• Disminuye la fuerza
• Baja la resistencia
• Aumenta la percepción de fatiga
• Se eleva el riesgo de calambres
• Se compromete la recuperación

En deportes de fuerza, resistencia o alta intensidad, la hidratación es un factor directo de rendimiento.

Antes del entrenamiento

Llegar hidratado es clave. No sirve beber medio litro justo antes de empezar si llevas todo el día sin apenas agua.

Durante el entrenamiento

Pequeños sorbos cada 10–15 minutos ayudan a mantener el rendimiento, especialmente en sesiones largas o ambientes calurosos.

Después del entrenamiento

Rehidratarse acelera la recuperación muscular y ayuda a restaurar el equilibrio electrolítico.

¿Cuánta agua necesito?

No existe una cifra universal, pero como referencia general:
• 30–40 ml por kg de peso corporal al día
• Aumentar la cantidad si hay entrenamiento, calor o alta sudoración

En deportistas, la necesidad puede aumentar considerablemente según intensidad y duración.

Señales de mala hidratación
• Orina muy oscura
• Fatiga sin causa aparente
• Mareos
• Calambres
• Dolor de cabeza

Un indicador sencillo: la orina debe ser de color amarillo claro.

Hidratación inteligente: no solo agua

En entrenamientos intensos o prolongados, puede ser recomendable añadir electrolitos (sodio, potasio, magnesio) para mantener el equilibrio hídrico.

Cada persona tiene necesidades diferentes. Por eso, en Invictus personalizamos también este aspecto dentro de la planificación nutricional.

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